Pasando del asfalto a la montaña: consejos que debes tener en cuentas para disfrutar al máximo esa experiencia.

 Es como que las calles de las ciudades nos quedaron pequeñas, y nuestra fiebre por correr se ha extendido ahora al medio más agreste. Sea por la onda ecologista o minimalista, porque queremos salir de la mole de cemento o por ser un buen pretexto para hacer turismo- deporte en un ambiente menos competitivo (cada circuito es diferente y los tiempos realizados solo se pueden comparar con los realizados en ese mismo trayecto). Sea cuál sea la razón, debemos considerar algunas cosas antes de “cambiar de pista” para disfrutar la experiencia, y seguir haciéndola con gusto: En primer lugar, un corredor debe saber a qué se enfrenta y cómo lo va a afrontar, e incluso en cuantos años. No se puede saltar de los 10Km por asfalto a los 42 Km por montaña. La montaña es completamente diferente al asfalto y las distancias mucho más duras. Hay que hacer una evolución progresiva. En segundo lugar, las carreras por montaña se basan en la experiencia, que se va cogiendo a lo largo de la realización de muchas carreras y sobre todo de correr por montaña. Algunos corredores, desconocen previamente el terreno donde van a correr, van mal equipados y en caso de condiciones climatológicas adversas, todo este conjunto de factores se convierten en un riesgo importante hacia el corredor. Informense cuál es el material obligatorio que exige la organización de la carrera. Aunque seas el que siempre llegas primero, si te rompes una pierna y no te ve nadie? En tercer lugar, últimamente se ha puesto de moda superar los límites. No todo el mundo está innatamente preparado para eso: los límites siempre se pueden superar, pero con un entrenamiento constante y que a veces se debe prolongar años y años. Los primeros límites serán los 3Km de una Vertical, luego 21Km de un trail, luego los 42Km y empezar con el Ultra Trail. Un Ultra Trail que será un inicio progresivo: No ir a los 100Km de golpe!! En cuarto lugar, los corredores sabemos que el físico es importante en una carrera, pero no lo más importante. Lo primero es la cabeza: en una carrera vives situaciones extremas, y la cabeza la debemos tener muy controlada. Un corredor debe saber en qué momento debe o no, abandonar en la montaña; pero no puede uno parar donde quiere, tienes que llegar a un puesto donde haya alguien de la organización. En quinto lugar, hay un mundo de equipamiento diseñado para disfrutar mejor esta experiencia donde te vas a lanzar. Infórmate previamente con otros que ya han corrido esa carrera o similares. En sexto lugar, estas carreras exigen más del cuerpo, por lo tanto, tienes que darle diferente combustible: lo que comes regularmente para correr en asfalto, no te vá a alcanzar. Las federaciones quieren reglamentar estas pruebas y exigir que todos los participantes avalen con un certificado médico que reúnen las condiciones para afrontar retos impensables para la mayoría de la gente. Eso está muy bien, ya que cualquier club, federación, o equipo debería obligar a sus deportistas a pasar pruebas físicas preventivas. Pero debemos ser honestos en los exámenes que generan esos certificados: especialistas estiman que la exigencia física para una misma distancia, supera un 60% el trail al asfalto. Cuidemonos!. La montaña no es justa ni injusta: es peligrosa, un peligro que siempre tenemos que tener en cuenta a la hora de afrontar un reto. Finalmente todo corredor debe conocer el medio donde va a correr. Desde el peligro de su fauna, el tipo de flora que van a atravezar, imaginarte con necesidades fisiológicas, hasta otras dificultades técnicas que podemos encontrar. Lo apasionante de esta experiencia es, precisamente, que es muy diferente al asfalto, y que vas a ser parte de escenario impensados: de allí que debemos ir con precaución ante lo desconocido hasta tomar confianza. Suerte en tu trail! 

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