Cristhian Pacheco ganó el Maratón CDMX 2026 con un tiempo de 2:10:03 y se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la carrera. Pero hubo otro detalle que llamó poderosamente la atención: el atleta peruano corrió con un sencillo reloj Casio de apenas unos 22 dólares. ¿Qué podemos aprender de esto los corredores populares?
El Maratón de la Ciudad de México 2026 dejó muchas historias. Cerca de 30 mil corredores tomaron las calles de la capital mexicana para recorrer los 42.195 kilómetros desde Ciudad Universitaria hasta el Zócalo. Sin embargo, una de las imágenes que más ha llamado la atención después de la carrera es la del ganador, Cristhian Pacheco, cruzando la meta con un reloj que parece pertenecer a otra época.
El corredor peruano completó el recorrido en 2 horas, 10 minutos y 3 segundos, superando a los etíopes Anbesa Lencho Tefaye y Balew Yihunie Derseh, quienes terminaron segundo y tercero, respectivamente.
Hasta ahí, una gran actuación deportiva.
Pero hay un detalle que hace que su victoria sea todavía más interesante: Pacheco utilizó un Casio F-91W, un reloj digital básico que cuesta alrededor de 22 dólares y que no tiene GPS, monitor de frecuencia cardiaca ni las funciones avanzadas que hoy encontramos en prácticamente todos los relojes deportivos de gama media y alta.
Y aquí aparece una pregunta que muchos corredores seguramente se han hecho:
¿Realmente necesitamos tanta tecnología para correr mejor?
Cristhian Pacheco y el reloj de $22 que sorprendió al mundo del running
En una época en la que un corredor puede llevar en la muñeca información sobre ritmo, distancia, frecuencia cardiaca, potencia, cadencia, carga de entrenamiento, recuperación, sueño y hasta estimaciones de rendimiento, la elección de Pacheco resulta llamativa.
El Casio F-91W está muy lejos de un reloj GPS moderno.
No calcula automáticamente el ritmo por kilómetro.
No registra la ruta.
No mide las pulsaciones.
No muestra mapas.
No ofrece estimaciones de VO2 máximo.
Y, aun así, su propietario acaba de ganar uno de los maratones más importantes de Latinoamérica.
Pacheco corrió los 42.195 kilómetros de la capital mexicana en 2:10:03, después de mantenerse durante buena parte de la carrera dentro del grupo puntero y tomar el control en la parte decisiva de la prueba.
La historia tiene incluso un toque de ironía: entre los premios para el ganador del Maratón CDMX estaba un reloj Garmin. Es decir, Pacheco terminó ganando la carrera con un reloj básico y recibió un dispositivo deportivo avanzado como parte de su premio.
Pero sería un error interpretar esta historia como una crítica a los relojes GPS.
La verdadera lección es otra.
La tecnología ayuda, pero no corre por ti
Para un corredor popular, un reloj GPS puede ser una herramienta extraordinaria.
Permite controlar el ritmo, conocer la distancia, planificar entrenamientos y analizar lo ocurrido después de una sesión. También puede ser muy útil durante la preparación de un medio maratón o un maratón.
Pero ninguna de esas funciones sustituye algo fundamental: el entrenamiento.
Pacheco no necesitó mirar una pantalla para convertirse en campeón del Maratón CDMX. Su preparación, experiencia, condición física y capacidad para administrar el esfuerzo fueron mucho más importantes que el dispositivo que llevaba en la muñeca.
De hecho, el propio recorrido del Maratón CDMX representa un desafío considerable. La carrera se disputa a aproximadamente 2,240 metros sobre el nivel del mar, además de contar con cambios de elevación a lo largo de sus 42.195 kilómetros.
En ese contexto, saber cuándo acelerar, cuándo conservar energía y cómo responder durante los kilómetros finales puede ser mucho más importante que tener diez datos diferentes en la pantalla del reloj.
¿Entonces no necesitas un Garmin para correr?
No.
Pero tampoco necesitas comprar el reloj más caro del mercado para convertirte en mejor corredor.
Esta es probablemente la principal enseñanza que podemos sacar de la historia de Cristhian Pacheco.
Si estás empezando a correr, quizá sea más importante invertir tu dinero en:
- Un buen par de tenis.
- Un plan de entrenamiento adecuado.
- Una alimentación suficiente.
- Descanso y recuperación.
- Una evaluación médica cuando sea necesaria.
- Constancia.
Antes que en un reloj de miles de pesos.
Un reloj puede decirte que corriste 10 kilómetros.
Pero no puede correr esos 10 kilómetros por ti.
Correr por sensaciones también es una habilidad
Existe otra enseñanza interesante.
Los corredores que dependen demasiado de los datos pueden llegar a olvidar algo que siempre ha formado parte del entrenamiento: escuchar al cuerpo.
Aprender a reconocer cuándo estás corriendo demasiado rápido, cuándo estás reservando energía o cuándo el esfuerzo empieza a ser excesivo es una habilidad importante.
Por supuesto, esto no significa que debamos abandonar el GPS.
Al contrario.
Los datos son excelentes cuando se utilizan como una herramienta y no como una obsesión.
Por ejemplo, durante un entrenamiento puedes tener como objetivo correr determinados kilómetros a cierto ritmo. El reloj puede ayudarte a comprobar si lo estás haciendo correctamente.
Pero también puedes aprender qué significa correr a ese ritmo sin mirar constantemente la pantalla.
Esa combinación —datos + sensaciones— puede ser mucho más útil que depender exclusivamente de cualquiera de las dos.
La historia de Pacheco también habla de experiencia
Cristhian Pacheco no es un corredor amateur que decidió probar suerte con un reloj barato.
Es un atleta de alto rendimiento y tres veces olímpico, con una mejor marca personal de maratón de 2:07:38. Su victoria en Ciudad de México fue, por lo tanto, el resultado de años de entrenamiento y experiencia acumulada.
Por eso hay que tener cuidado con la interpretación de esta historia.
No significa que cualquier corredor pueda ponerse un Casio y correr un maratón en 2:10.
Significa que el reloj no es el factor que determina por sí solo el rendimiento.
Pacheco ya sabía cómo competir.
Sabía administrar el esfuerzo.
Sabía enfrentarse a los kilómetros finales.
Y sabía qué hacer cuando llegó el momento de atacar.
El reloj simplemente estaba ahí.
¿Qué puede aprender un corredor popular del ganador del Maratón CDMX?
Quizá la lección más importante sea mucho más sencilla de lo que parece.
No necesitas tener el mejor equipo para empezar a correr.
Vivimos en un momento en el que el running se ha convertido también en una industria tecnológica. Hay tenis con placas de carbono, relojes con inteligencia artificial, sensores, aplicaciones, métricas y plataformas capaces de analizar prácticamente cada segundo de una carrera.
Todo eso puede ser fantástico.
Pero también puede generar una presión innecesaria.
Algunos corredores sienten que necesitan comprar el último reloj, los últimos tenis o el accesorio de moda antes de sentirse verdaderamente corredores.
La historia de Pacheco recuerda algo básico:
el corredor es más importante que el equipo.
Y eso es una buena noticia.
Porque significa que puedes empezar con lo que tienes.
Puedes salir a correr.
Puedes construir una rutina.
Puedes aprender.
Puedes mejorar.
Y después, si realmente lo necesitas, puedes incorporar tecnología para complementar tu entrenamiento.
¿Deberías correr sin reloj alguna vez?
Tal vez.
No necesariamente durante una carrera importante, ni tampoco si estás siguiendo un plan de entrenamiento en el que controlar el ritmo es fundamental.
Pero salir ocasionalmente sin mirar datos puede ser una experiencia interesante.
Puedes correr 30 o 40 minutos simplemente preguntándote:
¿Cómo me siento?
¿Puedo mantener una conversación?
¿Estoy respirando demasiado fuerte?
¿Estoy corriendo cómodamente?
¿Podría mantener este esfuerzo durante otra media hora?
Estas preguntas pueden ayudarte a desarrollar algo que ningún algoritmo puede sustituir completamente: conocimiento de tu propio cuerpo.
El verdadero secreto detrás del reloj de $22
La historia del Casio de Cristhian Pacheco es llamativa porque contrasta dos mundos.
Por un lado, tenemos el running moderno, lleno de tecnología, datos y dispositivos cada vez más sofisticados.
Por otro, tenemos a un atleta de élite que demuestra que, cuando llega el momento de competir, las bases siguen siendo las mismas.
Entrenar.
Descansar.
Comer bien.
Conocer tu cuerpo.
Administrar el esfuerzo.
Y tener la capacidad mental para mantener el ritmo cuando las piernas empiezan a pedir que te detengas.
El reloj puede registrar lo que sucede.
Pero no puede hacer el trabajo.
Cristhian Pacheco acaba de recordárnoslo en el escenario perfecto: el Maratón CDMX.
Y quizá esa sea la mejor conclusión para cualquier corredor que esté pensando en comprar su próximo reloj deportivo:
Antes de preguntarte qué reloj necesitas para correr mejor, pregúntate qué entrenamiento necesitas para convertirte en un mejor corredor.
Porque al final, ningún GPS puede correr los 42.195 kilómetros por ti.
Y eso, precisamente, es lo que hace tan interesante la historia del reloj de $22 con el que Cristhian Pacheco ganó el Maratón de la Ciudad de México 2026.

